Verde aguaVerde agua by Marisa Madieri
My rating: 4 of 5 stars

Me ha gustado como refleja el amor por la vida de la protagonista, su capacidad de resistencia frente a todo tipo de adversidades (marginación, persecución, hambre, vergüenza…), la esperanza, siempre presente, la humanidad que rezuma, incluso cuando habla de su abuela Quarntotto, a la que humaniza en su maldad, o cuando habla de las infidelidades de su padre o incluso el tío Doménico que “no parecía tan malo” a pesar de que pegaba y violaba a su mujer y se sospechaba que abusaba de sus hijas.

El amor de su madre a la familia, una madre entregada, protectora, que defiende con uñas y dientes que sus hijas estudien. Su amor incondicional, incluso hacia la malvada abuela Q, se plasma en el título originado en la preciosa anécdota del brazalete y el monte de piedad.

Me ha gustado más la parte humana, familiar, personal, que las referencias históricas, difíciles de entender si no acudes a la Wikipedia.

Imágenes hermosísimas.

A veces me habría gustado que no fuese tan concisa y explicase un poco más, en especial los acontecimientos históricos.

Muy bueno el postfacio final, escrito por su marido.

Citas:

"Lloré la muerte de mis abuelos, el encarcelamiento de mi padre, la lejanía de mamá, el exilio y la soledad, la falta de besos, los agujeros en los zapatos, lloré el esfuerzo de crecer y la pena de existir."

“Mi madre me leyó el pensamiento. Llevó al Monte de Piedad, como había hecho otras veces, su brazalete de metal blanco y amarillo, después de haberlo lustrado a conciencia con un paño para que brillara, y su abrigo de piel, probablemente de conejo, muy gastado. Esto le permitió comprarme una falda acampanada y un conjunto formado por una rebeca y
un jersey de cuello redondo, de orlón color verde Nilo. Guardé aquel conjunto durante años, con celo, a pesar de que el tejido de fibra sintética, con los lavados, se volvió cada vez más largo y más ancho, hasta deformarse del todo. También verde agua se llamaba aquel color, que para mí es aún hoy el color del amor.”

"La vida pues, afuera, era grande, bella, dolorosa y sagrada, y yo un día la alcanzaría.”

"Sus cabellos luminosos y tiernos rodeaban el centro de su cabeza como pétalos de una margarita alrededor del botón amarillo, con un movimiento en espiral hasta formar un remolino de sombra, una pequeña galaxia de oro bruñido."

View all my reviews

Comentarios

Entradas populares de este blog

Rusos